Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid - Núm 243

Fecha del Boletín 
11-10-2018

Sección 1.4.40.1: I. COMUNIDAD DE MADRID


Código de Verificación Electrónica (CVE): BOCM-20181011-23

Páginas: 3


I. COMUNIDAD DE MADRID

D) Anuncios

CONSEJERÍA DE CULTURA, TURISMO Y DEPORTES

23
RESOLUCIÓN de 25 de septiembre de 2018, de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid, por la que se incoa el expediente de declaración como Bien de Interés Cultural del lienzo “Santa Catalina de Alejandría” de Juan Antonio Frías y Escalante.

Con base en el informe emitido por el Área de Catalogación de Bienes Culturales de la Dirección General de Patrimonio Cultural, de conformidad con lo establecido en los artículos 7 y concordantes de la Ley 3/2013, de 18 de junio, de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, y en virtud de las competencias establecidas en el artículo 7.1.b) del Decreto 121/2017, de 3 de octubre, del Consejo de Gobierno, por el que se establece la estructura orgánica de la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes (BOLETÍN OFICIAL DE LA COMUNIDAD DE MADRID de 4 de octubre de 2017),

RESUELVO

Primero

Incoar expediente para la declaración como Bien de Interés Cultural de la pintura Santa Catalina de Alejandría, de Juan Antonio de Frías y Escalante, ubicada actualmente en la catedral de Nuestra Señora de la Almudena de Madrid, cuya descripción y justificación de los valores que motivan su declaración figuran en el Anexo adjunto.

Segundo

Ordenar que la presente Resolución se notifique a los interesados, a los efectos procedentes, y que se solicite informe a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, que de conformidad con el artículo 7.3 de la Ley 3/2013, de 8 de junio, de no ser emitido en el mes siguiente a su petición, se entenderá en sentido favorable a la declaración.

Tercero

Abrir un período de información pública por un plazo de un mes a contar desde la publicación de la presente Resolución en el BOLETÍN OFICIAL DE LA COMUNIDAD DE MADRID, durante el cual se dará audiencia a los interesados, al Ayuntamiento de Madrid y al Consejo Regional de Patrimonio Histórico; todo ello a fin de que cuantas personas tengan interés puedan examinar el expediente, previa cita, en las dependencias de la Dirección General de Patrimonio Cultural, calle Arenal, número 18, 28013 Madrid, y presentar las alegaciones que estimen oportuno.

Cuarto

Ordenar que la presente Resolución se notifique al Ministerio de Cultura y Deporte, y al Registro de Bienes de Interés Cultural de la Comunidad de Madrid para su anotación preventiva en los correspondientes registros.

Madrid, a 25 de septiembre de 2018.—La Directora General de Patrimonio Cultural, Paloma Sobrini Sagaseta de Ilurdoz.

ANEXO

DESCRIPCIÓN Y JUSTIFICACIÓN DE LOS VALORES DEL BIEN QUE MOTIVAN SU DECLARACIÓN COMO BIEN DE INTERÉS CULTURAL

A) Descripción del bien objeto de declaración

Denominación: Santa Catalina de Alejandría.

Autor: Juan Antonio de Frías y Escalante (Córdoba 1633-Madrid 1669).

Escuela: Madrileña.

Época: S. XVII. 1660.

Clase del bien: Pintura.

Técnica: Pintura al óleo.

Materia: Óleo sobre lienzo.

Medidas: 180 ´ 108 cm.

Estado de conservación: Bueno.

Juan Antonio de Frías y Escalante nació en Córdoba, ciudad donde, según Palomino, habría recibido su primera formación. Su actividad, no obstante, se empieza a documentar hacia 1650 trabajando en el taller madrileño de Francisco Rizi, uno de los maestros más importantes de su tiempo. Su labor artística se extendió apenas a dos décadas, siendo su período de mayor fecundidad el comprendido entre 1659 y 1669, coincidiendo con los últimos años del reinado de Felipe IV y los primeros de Carlos II.

Esos años fueron de una importante renovación formal en la pintura madrileña. La lección colorista de la pintura veneciana presente en las colecciones reales desde el siglo anterior, el dinamismo y suntuosidad de la obra de Rubens, junto a las más recientes contribuciones escenográficas con las que Agostino Mitelli y Michele Colonna decoraban los palacios de la Corte, influyeron en toda una generación de pintores asentados en Madrid, dando lugar a una escuela de pintura barroca con perfiles definidos. Escalante conformó su estilo con Rizi y, como otros pintores de su generación, se sirvió de modelos ajenos, acudiendo a Rubens para algunas composiciones. A través de Rizi tuvo acceso a las colecciones reales y a los frescos que decoraban el Alcázar y el Buen Retiro, lo que le permitió adoptar un lenguaje de características plenamente barrocas, de vibrante colorido, pincelada ligera de factura deshecha, acusados efectos dinámicos, violentos escorzos y marcadas diagonales.

A pesar de su corta vida, es posible apreciar alguna evolución en su pintura, comenzando con figuras alargadas de recuerdo manierista y mostrándose más clásico en sus últimos trabajos, con una señalada inclinación a lo veneciano.

Escalante consiguió una importante clientela eclesiástica, llevando a cabo trabajos para iglesias y conventos, realizando también pinturas devocionales privadas de pequeño formato, con una sensibilidad próxima a Van Dyck. Al no fechar sus obras, salvo excepciones, se desconoce parte del trabajo que realizó hasta 1660. Entre 1667 y 1668 realizó para la Merced Calzada de Madrid una serie de dieciocho lienzos, de tema eucarístico, pertenecientes en la actualidad al Museo del Prado.

Del año 1660 es la pintura de Santa Catalina de Alejandría, que firmó y fechó. Las fuentes antiguas la sitúan en un pequeño retablo ubicado en un pilar de la antigua iglesia de San Miguel de los Octoes, formando pareja con una Inmaculada. Dicha iglesia desaparecería en el incendio de 1790 de la plaza Mayor, y el lienzo pasó, junto a otras obras salvadas del fuego, a la parroquia de los Santos Justo y Pastor hasta el traslado en 1890 a la iglesia de Nuestra Señora de las Maravillas. Desde 2015 se encuentra en la catedral de Nuestra Señora de la Almudena.

En este lienzo aparecen influencias venecianas y flamencas. La imagen de Santa Catalina tiene el estilo y refinamiento de las de Veronés, ataviada con rica indumentaria y con el cabello adornado con perlas, portando corona en alusión a su noble origen. Lleva los instrumentos alusivos a su martirio, una espada en la mano izquierda y una rueda dentada bajo la derecha. Sujetando la rueda aparecen dos pequeños ángeles y a los pies de la santa, el emperador Magencio vencido. La escena se desarrolla al exterior, junto a un árbol, ante un fondo de nubes.

La pintura muestra todavía algunos resabios manieristas, patentes en las formas inestables, el canon alargado y la actitud del personaje principal. El dinamismo se manifiesta en la elevación y giro del brazo izquierdo en sentido opuesto al giro de la pierna que se adivina bajo la túnica. La posición en escorzo del ángel situado bajo la rueda dentada es característica del autor, y se repetirá en otras obras con pequeñas diferencias. La espada del martirio, con empuñadura de lujo adornada con cíngulo o cordón de oro enroscado, marca una diagonal en primer término que equilibra en parte la inestable figura de la Santa.

Iconográficamente, el lienzo representa el triunfo de la fe sobre el paganismo. Catalina de Alejandría, de familia noble y dedicada al estudio, se había convertido al cristianismo, y tras su negación a casarse con el emperador y su posterior enfrentamiento dialéctico con un grupo de filósofos a los que convenció de su fe, sería condenada al martirio.

El trabajo está resuelto con técnica ágil, de trazo deshecho, con clara influencia veneciana en el color, siendo excepcional la elegancia de telas y plegados. El pintor e historiador Palomino se refería a esta Santa Catalina como “figura graciosísima y caprichosa que parece de Tintoretto”, mientras que Elías Tormo la ponderó como “obra maestra y brillante del pintor castizo Escalante” y Enrique Lafuente Ferrari elogió “no solo la belleza de color y acierto de toque, tan madrileño, sino su originalidad y gracia en la composición”.

La obra, de titularidad eclesiástica, ha participado en la exposición “El triunfo de la Imagen” celebrada en Madrid en 2015.

Por todo lo expuesto, considerando la importancia de Escalante en el panorama de la pintura madrileña del siglo XVII y la significación de la obra en el conjunto de su producción, se concluye que el lienzo Santa Catalina de Alejandría, de Juan Antonio de Frías y Escalante, reúne valores artísticos que la hacen merecedora de la protección que contempla la Ley 3/2013, de 18 de junio, de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, para su declaración como Bien de Interés Cultural.

B) Estado de conservación del bien y criterios básicos por los que deberán regirse las futuras intervenciones

El estado de conservación de la obra es bueno después de haber sido objeto de restauración en 2014 por parte de la Dirección General de Patrimonio Cultural.

Los criterios a aplicar en restauraciones futuras habrán de ser de mínima intervención, diferenciación y reversibilidad.

(03/31.405/18)

Nota: El contenido del texto de la disposición que aquí se muestra no es necesariamente exacto y completo. Únicamente la disposición publicada con firma electrónica, en formato PDF, tiene carácter auténtico y validez oficial.

Sección 1.4.40.1: I. COMUNIDAD DE MADRID

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