Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid - Núm

Fecha del Boletín 
03-04-2017

Sección 1.3.35.1: I. COMUNIDAD DE MADRID


Código de Verificación Electrónica (CVE): BOCM-20170403-15

Páginas: 5


I. COMUNIDAD DE MADRID

C) Otras Disposiciones

CONSEJERÍA DE PRESIDENCIA, JUSTICIA Y PORTAVOCÍA DEL GOBIERNO

15
DECRETO 33/2017, de 28 de marzo, del Consejo de Gobierno, por el que se declara Bien de Interés Cultural la pintura sobre tabla titulada “Retrato de tres cuartos de Isabel de Valois, consorte del Rey Felipe II de España”, atribuida a Antonio Moro.

A requerimiento de la Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales y de Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, conforme a su Resolución de 16 de abril de 2014, por la que se resolvió denegar la exportación de la pintura sobre tabla “Retrato de tres cuartos de Isabel de Valois, consorte del Rey Felipe II de España”, de Antonio Moro, por ser una pieza de buena factura, conocida y valorada por los especialistas en este período cronológico y una de las representaciones de la reina Isabel de Valois más destacadas dentro del retrato cortesano del siglo XVI; vista la propuesta emitida por el Área de Catalogación de Bienes Culturales y considerando que la citada obra merece ser declarada Bien de Interés Cultural por su valor histórico y artístico, la Dirección General de Patrimonio Cultural incoa mediante Resolución de 16 de septiembre de 2016 expediente de declaración como Bien de Interés Cultural de la citada pintura.

En cumplimiento de dicha resolución, se notifica a los interesados, a los efectos procedentes, al Ayuntamiento de Madrid, interesándole su exhibición en su tablón de anuncios por el plazo de un mes y se solicita informe a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Igualmente, se abre un período de información pública por plazo de un mes, a contar desde el día siguiente a su publicación en el BOLETÍN OFICIAL DE LA COMUNIDAD DE MADRID (3 de octubre de 2016), y se concede audiencia por el mismo plazo a los interesados, al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, al Ayuntamiento de Madrid y al Consejo Regional de Patrimonio Histórico, a fin de que cualquier interesado pueda examinar el expediente y presentar las alegaciones que estime oportunas.

Asimismo, se notifica al Registro General de Bienes de Interés Cultural del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y al Registro de Bienes de Interés Cultural de la Comunidad de Madrid, quedando anotado preventivamente en los respectivos registros con los códigos 143232 y RBIC-2016-000007.

En el expediente se han cumplimentado todos los trámites previstos de conformidad con lo establecido en el artículo 7 y concordantes de la Ley 3/2013, de 18 de junio, de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid.

El Pleno del Consejo Regional de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, en el trámite de audiencia concedido, en sesión celebrada el 25 de octubre de 2016, muestra su conformidad por unanimidad de sus miembros, con la Resolución de la Directora General de Patrimonio Cultural de 16 de septiembre de 2016 por la que se incoa expediente de declaración como Bien de Interés Cultural, pero informando que, respecto a su autoría, debe constar “atribuida a Antonio Moro”.

Igualmente, durante el período de trámite de audiencia, se recibe informe del Presidente de la Comisión de Monumentos y Patrimonio Histórico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando que indica que la citada Comisión, en su reunión celebrada el 10 de octubre de 2016, acordó comunicar que no existe por su parte ningún obstáculo para la mencionada declaración de BIC.

Visto lo tratado en el citado pleno del Consejo Regional de Patrimonio Histórico, se estudia nuevamente la obra en el contexto de otras versiones conservadas y se matiza el carácter y la autoría de esta tabla, proponiéndose su declaración como Bien de Interés Cultural pero considerándola atribuida a Antonio Moro.

En su virtud, de acuerdo con lo establecido en la Ley 3/2013, de 18 de junio, de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, y en el artículo 1.3 Ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español, a propuesta de la Consejería de Presidencia, Justicia y Portavocía del Gobierno, el Consejo de Gobierno, previa deliberación, en su reunión del día de la fecha,

DISPONE

Primero

Declarar Bien de Interés Cultural la pintura sobre tabla titulada “Retrato de tres cuartos de Isabel de Valois, consorte del Rey Felipe II de España”, atribuida a Antonio Moro, de acuerdo con lo dispuesto en el anexo del presente decreto.

Segundo

Practicar la correspondiente inscripción en el Registro de Bienes de Interés Cultural de la Comunidad de Madrid, de la que se librará oportuna certificación al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Tercero

La entrada en vigor se producirá el día siguiente al de su publicación en el BOLETÍN OFICIAL DE LA COMUNIDAD DE MADRID.

Madrid, a 28 de marzo de 2017.

El Consejero de Presidencia, Justicia y Portavocía del Gobierno, ÁNGEL GARRIDO GARCÍA

La Presidenta, CRISTINA CIFUENTES CUENCAS

ANEXO

“DESCRIPCIÓN Y JUSTIFICACIÓN DE LOS VALORES DEL BIEN QUE MOTIVAN SU DECLARACIÓN COMO BIEN DE INTERÉS CULTURAL

A) Descripción del bien objeto de la declaración

Denominación: “Retrato de tres cuartos de Isabel de Valois, consorte del Rey Felipe II de España”.

Denominación accesoria: Retrato de Isabel de Valois.

Autor: Atribuido a Antonio Moro (1516/20-1576).

Escuela: Flamenca.

Época: S. XVI. c. 1560.

Clase de bien: Pintura.

Técnica: Pintura al óleo.

Materia: Óleo sobre tabla.

Medidas: 104 ´ 83,5 centímetros.

Estado de conservación: Bueno.

Antonio Moro (Utrecht, 1516/1520 – Amberes?, 1576), nombre castellanizado del flamenco Anthonis Mor Van Dashors, está considerado como uno de los principales retratistas europeos del siglo XVI. Inició su aprendizaje en su ciudad natal junto al pintor romanista Jan Van Scorel, del que sería colaborador. Durante su juventud viajó a Italia, donde permaneció tres años, regresando a los Países Bajos en 1544. Dedicado casi en exclusiva al retrato, supo conciliar las tradiciones flamenca e italiana, alcanzando un nivel técnico y una capacidad de caracterización psicológica muy notables, sobre la base de un sólido dibujo.

En la búsqueda y definición de un nuevo tipo de retrato cortesano, su referencia más directa en cuanto al gesto y la expresión corporal del modelo fue la de Tiziano, considerado el pintor más importante de su época, aunque también hay que citar como antecedente directo a Jacob Seisenegger, autor de numerosos retratos de cuerpo entero en la corte de los Habsburgo.

Los frecuentes encargos de monarquías europeas le llevaron a viajar por los Países Bajos, Italia, España, Portugal e Inglaterra. En 1554 pintó el retrato de María Tudor, con el que obtuvo un gran éxito. Ese mismo año se convirtió en pintor oficial de Felipe II, trasladándose a Bruselas, donde permaneció hasta 1559.

En 1560 viajó a España por segunda vez para retratar a la familia real, entre cuyos miembros se encontraba Isabel de Valois, tercera esposa del monarca. A partir de 1561 trabajó en los Países Bajos, entre Bruselas y Utrecht. En 1570 pintó dos retratos de Ana de Austria, cuarta esposa de Felipe II.

Antonio Moro es el mejor y más importante cultivador del denominado retrato de corte, que tuvo un papel importante en la creación y difusión de la imagen de la alta aristocracia y la realeza en esa época. Como consecuencia de su estrecha relación con la dinastía de los Habsburgo, sus retratos establecieron los cánones que dieron las pautas a sucesivas generaciones de retratistas flamencos y españoles, de forma que su influencia se extendió hasta bien entrado el siglo XVII.

Isabel de Valois (1546-1568), hija del rey Enrique II y de Catalina de Médicis, se casó por poderes con Felipe II en París en 1559 y llegó a España a comienzos de 1560. Se conocen tres modelos o prototipos de retratos de cuerpo entero de la reina consorte realizados probablemente el mismo año de su boda, luciendo trajes de hechura francesa. Uno de ellos, atribuido a Alonso Sánchez Coello, se conserva en el Kunsthistorisches Museum de Viena. Un segundo retrato con vestido negro y fondo de paisaje, pintado por Sofonisba Anguissola y copiado en numerosas ocasiones, fue elegido para figurar en la Galería de retratos del Palacio Real de El Pardo y se destruyó en el incendio de 1604.

Un tercer modelo, en que la reina luce vestido de damasco rojo de mangas acuchilladas y apoya la mano enguantada en un bufete, copiado también en numerosas ocasiones, fue pintado con toda probabilidad por Antonio Moro, aunque se haya atribuido en alguna ocasión a Jooris Van der Straaten, llamado en España Jorge de la Rúa. Se conserva un dibujo previo del rostro en el Fitzwilliam Museum de Cambridge y numerosos ejemplares, varios de ellos de notable calidad artística, con variantes en cuanto al formato, la presencia de cortinajes o la posición del brazo y la mano izquierda de la retratada. También se conserva un dibujo de Rubens realizado en la residencia de los gobernadores de los Países Bajos que parece indicar que el original viajó en 1598 a Bruselas con las pertenencias de la infanta Isabel Clara Eugenia, hija mayor de la reina Isabel.

En el año 1560, Antonio Moro se encontraba en España, llamado por Felipe II para retratar a varios miembros de la familia real, realizando simultáneamente arreglos en pinturas suyas y otras obras, como el retrato de cuerpo entero del bufón del duque de Alba. Es inevitable que en esas jornadas retratase a la joven reina, como había hecho y haría en el futuro con otras dos esposas de Felipe II. Aunque no hay constancia documental, el modelo del retrato de Isabel de Valois con vestido de damasco rojo corresponde claramente a su estilo, por la postura de la retratada, la iluminación lateral que marca los rasgos y dibuja el perfil de la nariz y el agudo y certero análisis de su fisonomía. En el dibujo conservado en Cambridge, la reina aparece extremadamente delgada, cansada y enferma por los cambios y viajes. El primer ejemplar de esta serie de retratos, que en origen tuvo que ser de cuerpo entero y con el brazo izquierdo extendido, puesto que se conoce alguna copia y un dibujo con ese formato, debe atribuirse al pintor flamenco. El de mayor calidad conservado, que podría ser un original por la perfección del dibujo y el virtuosismo en la representación de los pliegues, las texturas y los brillos de las telas, es un lienzo vendido en 1994 en el mercado inglés, actualmente en paradero desconocido.

La tabla objeto de este expediente es de un ejemplar con significativas variantes respecto al original, que afectan al formato, al brazo y a la mano izquierda de la retratada. Parece una adaptación del cuadro original de cuerpo entero a una figura de medio cuerpo, evitando el formato excesivamente cuadrado, suprimiendo los cortinajes y centrando la imagen, para lo cual se recurre a la rectificación de la postura del brazo y la mano. Ello permite descartar que este cuadro sea el original de la serie, pero no excluye otras posibilidades.

Hay que señalar ante todo la alta calidad de la obra. El hecho de que no se trate de una simple copia y que las variantes pretendan dotarle de unas características propias que disimulen su origen, indica inteligencia y personalidad por parte del artista. No es probable que Antonio Moro, en su corta estancia en España, realizase sin ayuda un ejemplar de cuerpo entero y una o varias réplicas en formato reducido de este modelo de retrato, aunque sí pudo hacerlas en colaboración con otros pintores. A ese respecto, el flamenco Jorge de la Rúa era experto en la representación de telas y joyas, dueño de una técnica de raíz flamenca similar a la de Antonio Moro, y mantuvo posteriormente una estrecha vinculación con la reina Isabel, de la que fue “retratador” oficial entre los años 1564 y 1568. Por su parte, Alonso Sánchez Coello fue durante años discípulo y colaborador de Antonio Moro y pudo asistirle como ayudante durante los meses en que el flamenco estuvo en la Corte española.

Por lo tanto, el cuadro objeto de este expediente puede ser una réplica del propio Antonio Moro con la colaboración de otros artistas o una copia de alta calidad con variantes realizada posteriormente por algún pintor de formación flamenca a partir del original de Antonio Moro.

Isabel de Valois aparece representada de pie, en posición de tres cuartos, con el brazo izquierdo apoyado en un bufete y el brazo derecho colgando, sujetando un pañuelo blanco. La iluminación lateral perfila la nariz y acentúa el modelado del rostro. La reina, que dirige la mirada al espectador, destaca intensamente sobre un fondo oscuro y transmite seriedad y reserva, a pesar de su extrema juventud.

Su indumentaria consiste en vestido de corte de damasco rojo, con brocados dorados y con inclusión de perlas y pedrería. Tiene complicados cortes o acuchillados, especialmente las mangas. El cuello, con lechuguilla, se eleva por detrás sin llegar a tapar las orejas, abierto ligeramente en la parte delantera por influencia de la moda flamenca. El vestido lleva un elemento típico español, para el cerramiento de mangas y falda, denominado puntas, piezas de metal atadas con una cinta. En torno a la cintura lleva el ceñidor o cinto con eslabones de perlas y pedrería que adopta forma triangular. La indumentaria se realza con las joyas que luce en el cuello y el cabello, entre ellas la cruz de diamantes de sus desposorios.

El pintor hace gala de aguda observación en la caracterización del personaje, dominio de la técnica en la ejecución de las telas y texturas, detallismo en la representación de brocados, adornos y joyas, así como elegancia en los plegados.

El “Retrato de tres cuartos de Isabel de Valois, consorte del rey Felipe II de España”, atribuido a Antonio Moro, incluido en el Inventario General de Bienes Muebles del Patrimonio Histórico Español desde 1986, es obra bien documentada. Perteneció a Reginald Cholmondeley en Condover Hall, Shrewsbury, a una colección particular de Mónaco y desde 1986, a la colección Várez Fisa. Ha formado parte de distintas exposiciones, entre ellas la muestra celebrada en 1990 en el Museo Nacional del Prado, titulada Alonso Sánchez Coello y el retrato en la corte de Felipe II; en el mismo museo, en el año 2008, en la exposición “El retrato del Renacimiento” y en el Museo de Bellas Artes de Bilbao, en el año 2012, dentro del programa “La obra invitada”.

Por su elevada calidad artística y técnica, y por ser una de las mejores imágenes de un personaje importante en la historia de España, de cuyo modelo no hay representación en museos o colecciones públicas españolas, se considera, pese a su posible carácter de réplica o copia, que la pintura sobre tabla Retrato de tres cuartos de Isabel de Valois, consorte del rey Felipe II de España atribuida a Antonio Moro, posee la singularidad y los valores históricos y artísticos destacados previstos en el artículo 2.2 de la Ley 3/2013, de 18 de junio, de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid para su declaración como Bien de Interés Cultural.

B) Estado de conservación del bien y criterios básicos por los que deberán regirse las futuras intervenciones

El cuadro presenta un buen estado de conservación. Se ha apuntado la posibilidad de que la tabla en origen fuera un poco mayor ya que, tanto el pañuelo como la mano enguantada aparecen ligeramente cortados.

Los criterios a aplicar en cualquier restauración futura serán, en cualquier caso, los de mínima intervención, diferenciación y reversibilidad.

(03/10.995/17)

Nota: El contenido del texto de la disposición que aquí se muestra no es necesariamente exacto y completo. Únicamente la disposición publicada con firma electrónica, en formato PDF, tiene carácter auténtico y validez oficial.

Sección 1.3.35.1: I. COMUNIDAD DE MADRID

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